Odio a la Religión Cristiana en la Rusia de Lenin…

21 21UTC enero 21UTC 2012 by

“Fusilaron” al Dios en Quien No Creían !!!

20 20UTC enero 20UTC 2012 by

Según leemos, no sin sorpresa, en Wikipedia…:  el dramaturgo, crítico literario y político comunista ukraniano Anatoli Lunacharski, que en 1918 fuera ministro del  Gobierno de Lenin [con quien aparece en la fotografía]…

“Durante su labor como comisario de instrucción impulso el célebre juicio contra Dios por sus crímenes contra la humanidad. El juicio se prolongó durante cinco horas y en él se colocó una Biblia en el banquillo de los acusados. Los fiscales presentaron numerosas pruebas de culpabilidad basadas en testimonios históricos y los defensores designados por el Estado soviético aportaron argumentos en favor de la inocencia de Dios. Su baza principal fue la petición de absolución por grave demencia y desarreglos psíquicos. Sin embargo, el tribunal dejó claro desde el principio que no aceptaría una petición de absolución debido a la extrema gravedad de los delitos juzgados. Al final Dios fue declarado culpable.

EL 17 de enero de 1918, a las 6.30 horas de una gélida mañana, un pelotón de fusilamiento disparó cinco ráfagas de ametralladora contra el cielo de Moscú. La sentencia de muerte contra Dios se había cumplido”.

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Por otra parte, en minutodigital se publica un artículo firmado por Israel Viana:

«La religión es como un clavo. Cuanto más se lo golpea en la cabeza, más penetra», dijo Anatoly Lunacharski en 1923. Y debía saber de lo que hablaba el comisario de Instrucción Pública de Lenin, que había dedicado gran parte de su vida a perseguir a la Iglesia tras el triunfo de la Revolución Rusa en 1917. Él y sus camaradas bolcheviques estaban convencidos de que podían erradicar la religión de la noche a la mañana, y como tal, se dedicaron a confiscar los bienes eclesiásticos, destruir algunos monasterios, organizar procesiones simbólicas en las que se ridiculizaba a dioses y profetas y erigir cadalsos en los que se decapitaban y quemaban efigies del Papa.

Pero el hecho más sorprendente e insólito fue el que protagonizó Lunacharski en enero de 1918: el «Juicio del Estado Soviético contra Dios». Un acontecimiento que tuvo lugar un año después de que los bolcheviques derrocaran al zar Nicolás II, al inicio del considerado primer periodo (1918-1923) de la persecución sistemática contra la Iglesia en Rusia, y que coincidía con la primera época de la exaltación del delirio iconoclasta.

En esta vorágine, a principios de 1918, se organizó en Moscú un tribunal popular presidido por el tal Lunacharski, que se declaró absolutamente competente para juzgar al Todopoderoso por sus «crímenes contra la Humanidad».

«Culpable» de genocidio

El 16 de enero, y con una gran cantidad de público presente en aquel «circo» histórico, comenzó el proceso en el que, durante más de cinco horas, se produjo la lectura de todos los cargos que el pueblo ruso, en representación del resto de la especie humana, formulaba contra el «reo». La imputación principal parecía estar clara para los fiscales bolcheviques: Dios era «culpable» de genocidio.

No parecía haber diferencias entre aquel juicio «divino» y otro de índole más terrenal. Los detalles estaban perfectamente cuidados, como si de un juicio del todo legal se tratara: en el banquillo de los acusados se colocó una Biblia, los fiscales presentaron una gran cantidad de pruebas basadas en testimonios históricos y los defensores designados por el Estado soviético presentaron bastantes pruebas de su inocencia, llegando incluso a pedir la absolución del «acusado» alegando, ni más ni menos, que padecía una «grave demencia y trastornos psíquicos», no siendo responsable de lo que se le achacaba.

Otro detalle importante de esta historia es que el presidente del tribunal no era exactamente un ignorante en lo que a cuestiones de la religión se trataba. Todo lo contrario. Lunacharski –que en 1933 sería nombrado precisamente embajador en España de la URSS– aprovechó sus largas temporadas en la cárcel, antes de 1917, para estudiar intensamente la historia de las religiones, a la que ya se había dedicado durante años en París, como reconoce en su autobiografía.

De hecho, la intención de su libro «Religión y socialismo» –que provocó una violenta condena por parte de los miembros de su partido– era incorporar al marxismo los valores religiosos y salvacionales que se encuentraban en las formas religiosas y cristianas. Esto le puso en contra a muchos de sus camaradas.

Sentencia de muerte

El 17 de enero de 1917, tras cinco horas de testimonios, apelaciones y protestas, el tribunal declaró finalmente «culpable» a Dios de los delitos que había sido acusado: genocidio y crímenes contra la Humanidad. A Lunacharski ya sólo le quedó leer la sentencia: el Señor moriría fusilado a la mañana del día siguiente y no se daría hasta entonces la posibilidad de interponer ningún tipo de recurso ni establecer el más mínimo aplazamiento.

La pena de muerte fue ejecutada por un pelotón de fusilamiento, que disparó varias ráfagas al cielo de Moscú.

Pocos años después, entre 1923 y 1929, la astucia del pensamiento bolchevique aconsejó no repetir este tipo de actos ni la persecución abierta contra la Iglesia que habían protagonizado en los años anteriores, e incluso el mismo Lunacharski condenó los excesos cometidos en este sentido, antes de morir, camino de España, cuando se dirigía a ocupar su cargo en la embajada. «Qué Dios les coja confesados», diría más de un creyente.

 

autoodio suicida!

5 05UTC enero 05UTC 2012 by

ETNOMASOQUISMO

Posted on 3 03UTC junio 03UTC 2011 by

Etnomasoquismo una enfermedad o patología psicológica que conduce a juzgar los hechos siempre dando la razón a los propios enemigos ó extraños y, por el contrario, juzgar los mismos hechos como criminales si los cometemos nosotros:

Por ejemplo : Si los musulmanes invaden Europa ó causan la caída de Constantinopla…  ello significa que entra en Europa una aportación cultural enriquecedora…

Si España descubre y civiliza el Nuevo Mundo y Filipinas… eso significa que llevamos allí los españoles el genocidio y la destrucción de culturas precolombinas.

Si los asuiáticos y africanos invaden Europa como inmigrantes…debemos acogerles y darles todo tipo de derechos y comodidades pues vienen a trabajar y a pagarnos las pensiones… Debemos darles el derecho a votar y a ocupar cargos públicos.

Así mientras “ellos” pueden proclamar “Africa para los africanos”…

en Europa no podemos decir “Europa para los europeos”. Lo primero se considera legítimo; lo segundo es “racismo” (?).

Si los europeos viajan a Africa o a Asia… son siempre “extranjeros” y allí no tienen por qué tener derecho a voto ni a ocupar cargos públicos.

En el caso histórico del “colonialismo” vemos claramente las dos formas opuestas de pensar y el doble rasero de medir:

Si los argelinos desean la independencia de Francia… debemos reconocer que los argelinos son una nación y etnia y cultura diferentes y es lógico que deseen el autogobierno.

Si l(algunos)  europeos protestan contra la invasión de inmigrantes

de otras razas, culturas y religiones, para defender la propia

identidad de las naciones europeas, entonces la protesta no tiene

sentido pues todos los seres humanos somos de la misma “raza

humana”  y no conviene ver diferencias entre los europeos blancos y

los inmigrantes, es decir los nuevos “colonizadores”…

Esto es lamentablemente la ideología que domina en el mundo desde 1945…

Si usted es tan amable podría meditar sobre este tema y preguntarse si hay o no algo de razón en lo que Faye, por ejemplo, llama “etnomasoquismo”.

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Nota de ANGELBLANCO: Post publicado en Hiranja en 3 de junio de 2011

Vergonzosa traición al espíritu hispánico y europeo

3 03UTC enero 03UTC 2012 by

DICEN QUE SE “EXALTA EL GENOCIDIO”

Los ‘indignados’ intentan reventar

el aniversario de la Toma de

Granada

Una fila de policías los separaba. El resto de los

allí congregados les reprendieron y les

animaron a que trabajaran.

‘Indignados’ e independentistas andaluces, contra la Toma | Francisco García

JESÚS F. ÚBEDA 2012-01-02

Decenas de ‘indignados’, independentistas andaluces y comunistas han intentado reventar el aniversario de la Toma de Granada por los Reyes Católicos, acontecimiento que se celebra cada 2 de enero en la ciudad andaluza.

El acto comenzó en el Salón de Comisiones a las 10:45, entregándosele el estandarte con el pendón de Castilla a la edil más joven del equipo de gobierno municipal, María Francés, concejala de Relaciones Institucionales y Patrimonio. Tras acudir a la Capilla Real y homenajear a los Reyes Católicos, el equipo de Gobierno se trasladaba a la Plaza del Carmen, donde se encuentra el Ayuntamiento.

Allí se encontraban centenares de granadinos que acudían a la celebración. Entre estos, había un grupo de ‘indignados’, mezclados con independentistas andaluces y comunistas. Una hora antes de que empezara el homenaje, este grupo de personas ya coreaban lemas como “no eran moros, eran granadinos”, “Fuera fascistas”, “Andalucía no es Castilla” e “Isabel -en referencia a la Reina Católica- es una guarra“.

Los ‘indignados’ calificaban el acto como una “conmemoración del genocidio“, cantaron el himno de Andalucía puño en alto y provocaron a un grupo de falangistas y gente de extrema derecha que estaban junto a ellos, solamente separados por una fila de policías.

A la una del mediodía llegó al Ayuntamiento el equipo de Gobierno municipal, acompañado de militares y de una banda de música, que entonó el “Granada” de Luis Mariano, el himno de Andalucía -cantado por los independentistas y por los ‘indignados’, puño en alto- y el himno de España. En este momento, los ‘indignados’, los independentistas andaluces y los comunistas empezaron a silbar, a hacer peinetas a la banda y a los militares, y a tocar pitos y trompetas, intentando en vano que no se escuchara bien a la banda.

El resto de los allí congregados silbaron a los ‘indignados’, a los que tacharon de “tontos”, de “vagos” y de “guarros”, y a los que animaron a que fueran a “estudiar” y a “trabajar”. Hubo incluso algunos que rebautizaron el movimiento 15-M, llamándolo “15-Mierdas“.

Durante el acto, en ningún momento se hizo exaltación alguna a la violencia. La concejala María Francés, portando el estandarte con el pendón de Castilla, comenzó con el “Granada qué”, proclamó que la ciudad había sido conquistada por los Reyes Católicos, y gritó vivas a España, al Rey Juan Carlos, a Andalucía y a Granada. Este ritual se repitió tres veces, mientras que los ‘indignados’ lo intentaban reventar gritando, tocando trompetas y pitos e insultando a los concejales.

Nota de ANGELBLANCO: El origen de esta información es

http://www.libertaddigital.com/sociedad/2012-01-02/los-indignados-intentan-reventar-el-aniversario-de-la-toma-de-granada-1276445788/

..Hay que observar en la fotografía de arriba las banderas típicad de los sumisos admiradores del islam: banderas omeya verde-blanca-verde impuesta por Mohamed Infante (converso en 1924, al islam, según dicen) y además …con la estrella roja de cinco puntas, signo independentista y por supuesto…masón.

un blog que le gustaria a un comentarista que insulta y me llama “hijo de puta”

19 19UTC diciembre 19UTC 2011 by

http://jmalvarezblog.blogspot.com/2011/12/obituario.html#more

En Corea murió un hombre del pueblo, en la República Checa un intelectual del fascismo.  

 
 
Pocas horas después de que falleciera Vaclav Havel, nos llega la noticia de la muerte del camarada, Kim Jong-il, a consecuencia de un infarto.
 
El primero fue un siervo de la dictadura capitalista, el segundo estuvo entregado a la causa de la democracia popular. El primero fue un intelectual del fascismo, el segundo un luchador antiimperialista.
 
La muerte del primero nos resulta indiferente: era un perro. La muerte del segundo la sentimos profundamente: era un hombre.
 
Nos unimos al dolor de nuestros hermanos de Corea.
 
Publicado por JM Álvarez en 10:08
 

El migrante es nuestro hermano

 
 

Cuelgamuros 1940

27 27UTC octubre 27UTC 2011 by

Al parecer el paraje donde descansan los Caídos de la Guerra de 1936 a 1939 debe su nombre a la grandes placas de roca situadas en las laderas de los cerros. Sobre el Valle de los Caídos, muy poco conocido fuera de España, pese a ser objetivamente el más grandioso monumento construido en el siglo XX, hoy se ciernen siniestros planes revanchistas por un sectarismo que ha sido equiparado al de los talibanes que hace años destruyeron los budas gigantes de Afghanistán.

Sólo con la finalidad de dar a conocer un esbozo histórico de cómo nació y se construyó la Basílica y la Cruz del Valle de los Caídos, copio a continuación algunos párrafos procedentes de un libro escrito por el coronel Don Carlos de Meer con el título de “Generalísimo“, y el texto en cursiva está tomado de Metapedia:

El monumento del Valle de los Caídos fue construido entre 1940 y 1958 por orden del general Francisco Franco en recuerdo de los caídos en laGuerra civil española. Está ubicado en San Lorenzo de El Escorial, dentro de la Comunidad de Madrid y consta de una abadía benedictina, una basílica excavada en la roca, ocho capillas, una explanada y el monumento de la Santa Cruz del Valle de los Caídos. En la basílica se encuentran las tumbas de Franco y Primo Rivera, fundador de la Falange Española. Por encima de ella se alza una enorme cruz de 150 metros de altura.

El día 1 de Abril de 1959 Francisco Franco inagura el grandioso monumento de la Santa Cruz del Valle de los Caídos.

Es el templo excavado en roca granítica más grande del mundo. Su longitud de 255 metros, supera a la de San Pedro del Vaticano, y su cúpula es sólo inferior en 2 metros a la cúpula del Vaticano y bastante mayor que la de Santa Sofía de Constantinopla. La gran Cruz que corona el monumento tiene 150 metros de altura y cada brazo tiene 24 metros, equivalente a un edificio de 10 pisos.

No existe en Europa un monumento funerario comparable y en el Mediterráneo sólo puede tener rival en las pirámides de Egipto.

Ya durante la Cruzada de Liberación Francisco Franco tenía la idea la idea de construir un monumento funerario en honor de los caídos en defensa de la religión cristiana, católica y romana, coronada por una gran Cruz que simbolizara La paz y el Perdón entre españoles.

Terminada la guerra, el Generalísimo Franco recorría la sierra con frecuencia en busca del lugar que tenía en su imaginación, así , al fin, en 1940, el Caudillo acompañado del General José Moscardó (héroe del Alcazar) vio a su derecha una gran vaguada. El paisaje divisado era lo que Franco buscaba hacía tiempo: la sierra formaba un gran anfiteatro, todo cubierto de pinares y bañado por ese aire limpio de la sierra, y con el fondo del cielo azul de la meseta.

Era la finca Cuelgamuros, de 1.377 hectáreas, perteneciente al término municipal de El Escorial, en la provincia de Madrid y dentro de ésta el lugar elegido fue el “Risco de la Nava”.

Así Franco encargó al arquitecto Pedro Muguruza que hiciera un proyecto del monumento, que esencialmente debería ser una cripta excavada en el Risco de la nava , y una gran Cruz en su cumbre que dominara el paisaje.

El día 2 de Abril de 1940 se publicó el siguiente decreto:

……..disponiéndose a hacer la Basílica, Monasterio y cuartel de juventudes, en la finca Cuelgamuros, para perpetuar la memoria de los caídos de nuestra gloriosa Cruzada.

“La dimensión de nuestra Cruzada, los heroicos sacrificios que la victoria encierra y la trascendencia para el futuro de España esta epopeya…

“Es necesario que las piedras que se levanten tengan la grandeza de los monumentos antiguos, que desafíen al tiempo y al olvido, y que constituyan lugar de meditación y reposo, en que las generaciones futuras rindan tributo de admiración a los que legaron una España mejor.

“A estos fines responde la elección de un lugar retirado donde se levante el templo grandioso de nuestros muertos que, por los siglos, se ruegue por los que cayeron en el camino de Dios y de la Patria. Lugar perenne de peregrinación en que lo grandioso de la naturaleza ponga un digno marco en el campo en que reposan los héroes y mártires de la cruzada…

“Francisco Franco”

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Los siguientes párrafos pertenecen a Metapedia:

La construcción

Así, primero bajo la dirección de Muguruza y después de Diego Méndez se procedió a su construcción, siempre bajo la supervisión del Caudillo, el cual en una de sus visitas semanales dijo que aquello parecía el metro y dio la orden de ampliar las dimensiones al doble en anchura y altura.

La mano de obra fueron obreros contratados libremente y algunos prisioneros de guerra que recibían sus jornales igual que el resto de los trabajadores, aunque ellos se dedicaban a la explanación de la carretera ya que el monumento era cosa de personal especializado, así mismo, redimían sus penas por delitos de asesinatos, robos en la retaguardia etc. algunos incluso condenados a muerte, por cada día de trabajo redimían dos de su condena.

Queda claro que la obra no fue realizada por mano de obra forzada.

La nave de la Basílica tiene tres capillas a cada lado, las capillas están presididas en su entrada por las alegorías de la Virgen, todas en alabastro.

Lado izquierdo:

  • 1ª Capilla. Virgen de África, lugar donde se inició la Cruzada.
  • 2ª Capilla. Virgen del Pilar. En Aragón se ganó la batalla final de la guerra
  • 3ª Capilla. Virgen de la Merced. Patrona de los Cautivos.

Lado derecho:

  • 1ª Capilla. La Purísima. Patrona del Ejército de Tierra.
  • 2ª Capilla. Virgen del carmen. Patrona de la Marina.
  • 3ª Capilla. Virgen de Loreto. Patrona de Aviación.

Finalmente en el centro del crucero, delante y detrás del altar, las tumbas de José Antonio Primo de Rivera y Francisco Franco.

La tumba del generalísimo es desde su muerte en 1975 hasta hoy, lugar de peregrinaje de españoles y extranjeros, que ven en su figura histórica la encarnación de sus ideales: Religión y Patria.

Hoy es el monumento más visitado de toda España a pesar de la ocultación sistemática por parte de los poderes fácticos y de los marxistas que extienden sus tentáculos por la yugular de la Patria secuestrada por la mal llamada democracia. Si no lo conoces, no lo dudes. Visítalo. Muchos otros camaradas lo consideran un lugar de peregrinación.

oración al Arcangel San Miguel

2 02UTC octubre 02UTC 2011 by

LA ORACIÓN A SAN MIGUEL ARCÁNGEL

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla; sé

nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas

del demonio. Reprímale Dios, pedimos suplicantes,

y tú, Príncipe de la Milicia Celestial, arroja al infierno

con el divino poder a Satanás y a los demás espíritus

malignos que andan dispersos por el mundo

para la perdición de las almas.

===

¿Cómo nació esta oración? El padre Domenico
Pechenino escribe: “No recuerdo el año exacto. Una mañana el Sumo Pontífice
León XIII había celebrado la santa misa y estaba asistiendo a otra de
agradecimiento, como era habitual. De pronto, le vi levantar enérgicamente la
cabeza y luego mirar algo por encima del celebrante. Miraba fijamente, sin
parpadear, pero con un aire de terror y de maravilla, demudado. Algo extraño,
grande, le ocurría.

Finalmente, como volviendo en sí, con un ligero pero enérgico ademán, se
levanta. Se le ve encaminarse hacia un despacho privado. Los familiares le
siguen con premura y ansiedad. Le dicen en voz baja: “Santo Padre, ¿no se
siente bien? ¿Necesita algo?” Responde: “Nada, nada”. Luego comentaría: «Vi
demonios y oí sus crujidos, sus blasfemias, sus burlas. Oí la espeluznante voz
de Satanás desafiando a Dios, diciendo que él podía destruir la Iglesia y
llevar a todo el mundo al infierno si se le daba suficiente tiempo y poder.
Satanás le pidió permiso a Dios de tener 100 años para influenciar al mundo
como nunca antes había podido hacerlo». Pudo ver también a San Miguel Arcángel
aparecer y lanzar a Satanás con su legiones en el abismo del infierno.

Se encierra en su despacho, y al cabo de media hora hace llamar al secretario
de la Congregación de Ritos y, dándole un folio, le manda imprimirlo y enviarlo
a todos los obispos diocesanos del mundo. ¿Qué contenía? La oración que rezamos
al final de la misa junto con el pueblo, con la súplica a María y la encendida
invocación al príncipe de las milicias celestiales, implorando a Dios que
vuelva a lanzar a Satanás al infierno”.

En aquel escrito se ordenaba también rezar esas oraciones de rodillas. Lo antes
escrito, que también había sido publicado en el periódico La settimana del
clero el 30 de marzo de 1947, no cita las fuentes de las que se tomó la
noticia. Pero de ello resulta el modo insólito en que se ordenó rezar esa
plegaria, que fue expedida a los obispos diocesanos en 1886. Como confirmación
de la que escribió el padre Pechenino tenemos el autorizado testimonio del
cardenal Nasalli Rocca que, en su carta pastoral para la cuaresma, publicada en
Bolonia en 1946, escribe:

“León XIII escribió él mismo esa oración. La frase [los demonios] “que vagan
por el mundo para perdición de las almas” tiene una explicación histórica, que
nos fue referida varias veces por su secretario particular, monseñor Rinaldo
Angeli. León XIII experimentó verdaderamente la visión de los espíritus
infernales que se concentraban sobre la Ciudad Eterna (Roma); de esa experiencia
surgió la oración que quiso hacer rezar en toda la Iglesia. El la rezaba con
voz vibrante y potente: la oímos muchas veces en la basílica vaticana. No sólo
esto, sino que escribió de su puño y letra un exorcismo especial contenido en
el Ritual romano (edición de 1954, tít. XII, c. III, pp. 863 y ss.). El
recomendaba a los obispos y los sacerdotes que rezaran a menudo ese exorcismo
en sus diócesis parroquiales. El, por su parte, lo rezaba con mucha frecuencia
a lo largo del día”.

Nota:

Esta oración en que se pide la protección del arcangel San Miguel fue suprimida de la “nueva misa” (la de Pablo VI) en el año 1969.

Según últimas noticias, en Madrid, donde hasta ahora se podía celebrar la Misa Tradicional en la capilla de la FSPX,( en la calle Catalina Suarez, 14) a partir de ahora se podrá celebrar la Misa de San Pio V en la iglesia de San Ildefonso, ubicada en una plaza cercana a la estación de ”Metro”  Tribunal.   Como es obvio, la llamada Santa Misa  (oficiada en lengua latina) recupera la arriba transcrita oración a San Miguel, Arcángel.  También conviene señalar que la Misa reformada por Juan XXIII, en 1962, no es exactamente la Misa Tradicional, debido a pequeños añadidos que algunos católicos “tradicionalistas” no aceptan.

las patrañas de la “ideología de género”!

1 01UTC octubre 01UTC 2011 by

Hay que ir el día 1 de Octubre a Alcalá de Henares (antigua COMPLUTUM), a 50
kilómetros de Madrid, para oir una CONFERENCIA a las 19 horas en en número 19
de la calle Colmenar de Oreja, para conocer lo que se esconde tras una
ideología y propaganda, que se presenta como “feminista” y en nombre de la
“igualdad” y que finalmente es la destrucción de la virilidad de los hombres y
de la femineidad de las mujeres, la caída de la natalidad y la muerte de la
familia, de la única familia que existe por derecho natural y divino, la que
los enemigos del hombre llaman “familia patriarcal”… Hoy propagan la
homosexualidad y el lesbianismo… y mañana propagarán  la pederastia y el incesto…

 

Benedictus XVI, ante el Bundestag

24 24UTC septiembre 24UTC 2011 by

Ilustre Señor Presidente
Señor Presidente del Bundestag
Señora Canciller Federal
Señor Presidente del Bundestag
Señoras y Señores

Es para mi un honor y una alegría hablar ante está Cámara alta, ante el Parlamento de mi Patria alemana, que se reúne aquí como representación del pueblo, elegida democráticamente, para trabajar por el bien común de la República Federal de Alemania. Agradezco al Señor Presidente del Bundestag su invitación a tener este discurso, así como también sus gentiles palabras de bienvenida y aprecio con las que me ha acogido. Me dirijo en esté momento a ustedes, estimados señores y señoras, ciertamente también como un connacional que está vinculado de por vida, por sus orígenes, y sigue con particular atención los acontecimientos de la Patria alemana. Pero la invitación a tener este discurso se me ha hecho en cuanto Papa, en cuanto Obispo de Roma, que tiene la suprema responsabilidad sobre los cristianos católicos. De este modo, ustedes reconocen el papel que le corresponde a la Santa Sede como miembro dentro de la Comunidad de los Pueblos y de los Estados. Desde mi responsabilidad internacional, quisiera proponerles algunas consideraciones sobre los fundamentos del estado liberal de derecho.

Permítanme que comience mis reflexiones sobre los fundamentos del derecho con un breve relato tomado de la Sagrada Escritura. En el primer Libro de los Reyes, se dice que Dios concedió al joven rey Salomón, con ocasión de su entronización, formular una petición. ¿Qué pedirá el joven soberano en este importante momento? ¿Éxito, riqueza, una larga vida, la eliminación de los enemigos? Nada pide de todo esto. Suplica en cambio: “Concede a tu siervo un corazón dócil, para que sepa juzgar a tu pueblo y distinguir entre el bien y mal” (1 R 3,9). Con este relato, la Biblia quiere indicarnos lo que debe ser importante en definitiva para un político. Su criterio último y la motivación para su trabajo como político no debe ser el éxito y mucho menos el beneficio material. La política debe ser un compromiso por la justicia y crear así las condiciones básicas para la paz. Naturalmente, un político buscará el éxito, que de por sí le abre la posibilidad a la actividad política efectiva. Pero el éxito está subordinado al criterio de la justicia, a la voluntad de aplicar el derecho y a la comprensión del derecho. El éxito puede ser también una seducción y, de esta forma, abre la puerta a la desvirtuación del derecho, a la destrucción de la justicia. “Quita el derecho y, entonces, ¿qué distingue el Estado de una gran banda de bandidos?”, dijo en cierta ocasión San Agustín1. Nosotros, los alemanes, sabemos por experiencia que estas palabras no son una mera quimera. Hemos experimentado cómo el poder se separó del derecho, se enfrentó contra el derecho; cómo se ha pisoteado el derecho, de manera que el Estado se convirtió en el instrumento para la destrucción del derecho; se transformó en una cuadrilla de bandidos muy bien organizada, que podía amenazar el mundo entero y empujarlo hasta el borde del abismo. Servir al derecho y combatir el dominio de la injusticia es y sigue siendo el deber fundamental del político. En un momento histórico, en el cual el hombre ha adquirido un poder hasta ahora inimaginable, este deber se convierte en algo particularmente urgente. El hombre tiene la capacidad de destruir el mundo. Se puede manipular a sí mismo. Puede, por decirlo así, hacer seres humanos y privar de su humanidad a otros seres humanos que sean hombres. ¿Cómo podemos reconocer lo que es justo? ¿Cómo podemos distinguir entre el bien y el mal, entre el derecho verdadero y el derecho sólo aparente? La petición salomónica sigue siendo la cuestión decisiva ante la que se encuentra también hoy el político y la política misma.

Para gran parte de la materia que se ha de regular jurídicamente, el criterio de la mayoría puede ser un criterio suficiente. Pero es evidente que en las cuestiones fundamentales del derecho, en las cuales está en juego la dignidad del hombre y de la humanidad, el principio de la mayoría no basta: en el proceso de formación del derecho, una persona responsable debe buscar los criterios de su orientación. En el siglo III, el gran teólogo Orígenes justificó así la resistencia de los cristianos a determinados ordenamientos jurídicos en vigor: “Si uno se encontrara entre los escitas, cuyas leyes van contra la ley divina, y se viera obligado a vivir entre ellos…, con razón formaría por amor a la verdad, que, para los escitas, es ilegalidad, alianza con quienes sintieran como él contra lo que aquellos tienen por ley…”2

Basados en esta convicción, los combatientes de la resistencia han actuado contra el régimen nazi y contra otros regímenes totalitarios, prestando así un servicio al derecho y a toda la humanidad. Para ellos era evidente, de modo irrefutable, que el derecho vigente era en realidad una injusticia. Pero en las decisiones de un político democrático no es tan evidente la cuestión sobre lo que ahora corresponde a la ley de la verdad, lo que es verdaderamente justo y puede transformarse en ley. Hoy no es de modo alguno evidente de por sí lo que es justo respecto a las cuestiones antropológicas fundamentales y pueda convertirse en derecho vigente. A la pregunta de cómo se puede reconocer lo que es verdaderamente justo, y servir así a la justicia en la legislación, nunca ha sido fácil encontrar la respuesta y hoy, con la abundancia de nuestros conocimientos y de nuestras capacidades, dicha cuestión se ha hecho todavía más difícil.

¿Cómo se reconoce lo que es justo? En la historia, los ordenamientos jurídicos han estado casi siempre motivados en modo religioso: sobre la base de una referencia a la voluntad divina, se decide aquello que es justo entre los hombres. Contrariamente a otras grandes religiones, el cristianismo nunca ha impuesto al Estado y a la sociedad un derecho revelado, un ordenamiento jurídico derivado de una revelación. En cambio, se ha referido a la naturaleza y a la razón como verdaderas fuentes del derecho, se ha referido a la armonía entre razón objetiva y subjetiva, una armonía que, sin embargo, presupone que ambas esferas estén fundadas en la Razón creadora de Dios. Así, los teólogos cristianos se sumaron a un movimiento filosófico y jurídico que se había formado en el siglo II a. C. En la primera mitad del siglo segundo precristiano, se produjo un encuentro entre el derecho natural social desarrollado por los filósofos estoicos y notorios maestros del derecho romano3. De este contacto, nació la cultura jurídica occidental, que ha sido y sigue siendo de una importancia determinante para la cultura jurídica de la humanidad. A partir de este vínculo precristiano entre derecho y filosofía inicia el camino que lleva, a través de la Edad Media cristiana, al desarrollo jurídico del Iluminismo, hasta la Declaración de los derechos humanos y hasta nuestra Ley Fundamental Alemana, con la que nuestro pueblo reconoció en 1949 “los inviolables e inalienables derechos del hombre como fundamento de toda comunidad humana, de la paz y de la justicia en el mundo”.

Para el desarrollo del derecho, y para el desarrollo de la humanidad, ha sido decisivo que los teólogos cristianos hayan tomado posición contra el derecho religioso, requerido de la fe en la divinidad, y se hayan puesto de parte de la filosofía, reconociendo la razón y la naturaleza en su mutua relación como fuente jurídica válida para todos. Esta opción la había tomado ya san Pablo cuando, en su Carta a los Romanos, afirma: “Cuando los paganos, que no tienen ley [la Torá de Israel], cumplen naturalmente las exigencias de la ley, ellos… son ley para sí mismos. Esos tales muestran que tienen escrita en su corazón las exigencias de la ley; contando con el testimonio de su conciencia…” (Rm 2,14s). Aquí aparecen los dos conceptos fundamentales de naturaleza y conciencia, en los que conciencia no es otra cosa que el “corazón dócil” de Salomón, la razón abierta al lenguaje del ser. Si con esto, hasta la época del Iluminismo, de la Declaración de los Derechos humanos, después de la Segunda Guerra mundial, y hasta la formación de nuestra Ley Fundamental, la cuestión sobre los fundamentos de la legislación parecía clara, en el último medio siglo se dio un cambio dramático de la situación. La idea del derecho natural se considera hoy una doctrina católica más bien singular, sobre la que no vale la pena discutir fuera del ámbito católico, de modo que casi nos avergüenza hasta la sola mención del término. Quisiera indicar brevemente cómo se llegó a esta situación. Es fundamental, sobre todo, la tesis según la cual entre ser y deber ser existe un abismo infranqueable. Del ser no se podría derivar un deber, porque se trataría de dos ámbitos absolutamente distintos. La base de dicha opinión es la concepción positivista, adoptada hoy casi generalmente, de naturaleza y razón. Si se considera la naturaleza – con palabras de Hans Kelsen – “un conjunto de datos objetivos, unidos los unos a los otros como causas y efectos”, entonces no se puede derivar de ella realmente ninguna indicación que sea de modo algúno de carácter ético.4 Una concepción positivista de la naturaleza, que comprende la naturaleza en modo puramente funcional, como las ciencias naturales la explican, no puede crear ningún puente hacia el Ethos y el derecho, sino suscitar nuevamente sólo respuestas funcionales. Sin embargo, lo mismo vale también para la razón en una visión positivista, que muchos consideran como la única visión científica. En ella, aquello que no es verificable o falsable no entra en el ámbito de la razón en sentido estricto. Por eso, el ethos y la religión se deben reducir al ámbito de lo subjetivo y caen fuera del ámbito de la razón en sentido estricto de la palabra. Donde rige el dominio exclusivo de la razón positivista – y este es en gran parte el caso de nuestra conciencia pública – las fuentes clásicas de conocimiento del ethos y del derecho quedan fuera de juego. Ésta es una situación dramática que interesa a todos y sobre la cual es necesaria una discusión pública; una intención esencial de este discurso es invitar urgentemente a ella.

El concepto positivista de naturaleza y razón, la visión positivista del mundo es en su conjunto una parte grandiosa del conocimiento humano y de la capacidad humana, a la cual de modo alguno debemos renunciar en ningún caso. Pero ella misma, en su conjunto, no es una cultura que corresponda y sea suficiente al ser hombres en toda su amplitud. Donde la razón positivista se retiene como la única cultura suficiente, relegando todas las otras realidades culturales a la condición de subculturas, ésta reduce al hombre, más todavía, amenaza su humanidad. Lo digo especialmente mirando a Europa, donde en muchos ambientes se trata de reconocer solamente el positivismo como cultura común o como fundamento común para la formación del derecho, mientras que todas las otras convicciones y los otros valores de nuestra cultura quedan reducidos al nivel de subcultura. Con esto, Europa se sitúa, ante otras culturas del mundo, en una condición de falta de cultura y se suscitan, al mismo tiempo, corrientes extremistas y radicales. La razón positivista, que se presenta de modo exclusivista y que no es capaz de percibir nada más que aquello que es funcional, se parece a los edificios de cemento armado sin ventanas, en los que logramos el clima y la luz por nosotros mismos, y sin querer recibir ya ambas cosas del gran mundo de Dios. Y, sin embargo, no podemos negar que en este mundo autoconstruido recurrimos en secreto igualmente a los “recursos” de Dios, que transformamos en productos nuestros. Es necesario volver a abrir las ventanas, hemos de ver nuevamente la inmensidad del mundo, el cielo y la tierra, y aprender a usar todo esto de modo justo.

Pero ¿cómo se lleva a cabo esto? ¿Cómo encontramos la entrada a la inmensidad, o la globalidad? ¿Cómo puede la razón volver a encontrar su grandeza sin deslizarse en lo irracional? ¿Cómo puede la naturaleza aparecer nuevamente en su profundidad, con sus exigencias y con sus indicaciones? Recuerdo un fenómeno de la historia política reciente, esperando no ser demasiado malentendido ni suscitar excesivas polémicas unilaterales. Diría que la aparición del movimiento ecologista en la política alemana a partir de los años setenta, aunque quizás no haya abierto las ventanas, ha sido y es sin embargo un grito que anhela aire fresco, un grito que no se puede ignorar ni relegar, porque se percibe en él demasiada irracionalidad. Gente joven se dio cuenta que en nuestras relaciones con la naturaleza existía algo que no funcionaba; que la materia no es solamente un material para nuestro uso, sino que la tierra tiene en sí misma su dignidad y nosotros debemos seguir sus indicaciones. Es evidente que no hago propaganda por un determinado partido político, nada me es más lejano de eso. Cuando en nuestra relación con la realidad hay algo que no funciona, entonces debemos reflexionar todos seriamente sobre el conjunto, y todos estamos invitados a volver sobre la cuestión sobre los fundamentos de nuestra propia cultura. Permitidme detenerme todavía un momento sobre este punto. La importancia de la ecología es hoy indiscutible. Debemos escuchar el lenguaje de la naturaleza y responder a él coherentemente. Sin embargo, quisiera afrontar todavía seriamente un punto que, tanto hoy como ayer, se ha olvidado demasiado: existe también la ecología del hombre. También el hombre posee una naturaleza que él debe respetar y que no puede manipular a su antojo arbitrariamente. El hombre no es solamente una libertad que él se crea por sí solo. El hombre no se crea a sí mismo. Es espíritu y voluntad, pero también naturaleza, y su voluntad es justa cuando escucha la naturaleza, la respeta y cuando se acepta como lo que es, y que no se ha creado a sí mismo. Así, y sólo de esta manera, se realiza la verdadera libertad humana.

Volvamos a los conceptos fundamentales de naturaleza y razón, de los cuales habíamos partido. El gran teórico del positivismo jurídico, Kelsen, a la edad de 84 años – en 1965 – abandonó el dualismo de ser y de deber ser. Había dicho que las normas podían derivar solamente de la voluntad. En consecuencia, la naturaleza podría contener en sí normas sólo si una voluntad hubiese puesto estas normas en ella. Esto, por otra parte, supondría un Dios creador, cuya voluntad ha entrado en la naturaleza. “Discutir sobre la verdad de esta fe es algo absolutamente vana”, afirma a este respecto.5 ¿Lo es verdaderamente?, quisiera preguntar. ¿Carece verdaderamente de sentido reflexionar sobre si la razón objetiva que se manifiesta en la naturaleza no presuponga una razón creativa, un Creator Spiritus?

A este punto, debería venir en nuestra ayuda el patrimonio cultural de Europa. Sobre la base de la convicción sobre la existencia de un Dios creador, se ha desarrollado el concepto de los derechos humanos, la idea de la igualdad de todos los hombres ante la ley, la consciencia de la inviolabilidad de la dignidad humana de cada persona y el reconocimiento de la responsabilidad de los hombres por su conducta. Estos conocimientos de la razón constituyen nuestra memoria cultural. Ignorarla o considerarla como mero pasado sería una amputación de nuestra cultura en su conjunto y la privaría de su totalidad. La cultura de Europa nació del encuentro entre Jerusalén, Atenas y Roma – del encuentro entre la fe en el Dios de Israel, la razón filosófica de los griegos y el pensamiento jurídico de Roma. Este triple encuentro configura la íntima identidad de Europa. Con la certeza de la responsabilidad del hombre ante Dios y reconociendo la dignidad inviolable del hombre, de cada hombre, este encuentro ha fijado los criterios del derecho; defenderlos es nuestro deber en este momento histórico.

Al joven rey Salomón, a la hora de asumir el poder, se le concedió lo que pedía. ¿Qué sucedería si nosotros, legisladores de hoy, se nos concediese formular una petición? ¿Qué pediríamos? En último término, pienso que, también hoy, no podríamos desear otra cosa que un corazón dócil: la capacidad de distinguir el bien del mal, y así establecer un verdadero derecho, de servir a la justicia y la paz. Gracias por su atención.

_______________________
1 De civitate Dei, IV, 4, 1.

2 Contra Celsum GCS Orig. 428 (Koetschau); cf. A. Fürst, Monotheismus und Monarchie. Zum Zusammenhang von Heil und Herrschaft in der Antike. En: Theol. Phil. 81 (2006) 321 – 338; citación p. 336; cf. también J. Ratzinger, Die Einheit der Nationen. Eine Vision der Kirchenväter (Salzburg – München 1971) 60.

3 Cf. W. Waldstein, Ins Herz geschrieben. Das Naturrecht als Fundament einer menschlichen Gesellschaft (Augsburg 2010) 11ss; 31 – 61.

4 Waldstein, op. cit. 15-21.

5 Citado según Waldstein, op. cit. 19.

FUENTE:
Jueves 22 de septiembre de 2011

carta a los “laicos” e “indignados” contrarios al Papa

23 23UTC septiembre 23UTC 2011 by

Carta abierta a los miembros de ‘Europa Laica’.

Manu Rodríguez. Desde Europa (24/08/11).

*Perdéis el tiempo en vuestra querella con el Papado. Os enfrentáis a una institución caduca, a un tigre de papel. Erráis completamente el tiro y el objetivo. Prestad atención más bien al avance del islam en tierras europeas. Ahí está el verdadero peligro, aquí y ahora, para toda nuestra cultura –y no sólo para la tradición política. Nuestras instituciones laicas (jurídicas, políticas o sociales) y sus conceptos fundamentales (libertad, igualdad, democracia…) no están amenazadas por la iglesia católica o cualquiera de las sectas cristianas, que hace tiempo que perdieron su poder sobre nuestras mentes y nuestros corazones, sino por la actual expansión demográfica e ideológica del Islam en nuestros pueblos, ciudades, y naciones. Consultad las estadísticas sobre población musulmana extranjera en Europa; consultad acerca de sus demandas políticas, jurídicas o sociales, y sus logros (sus conquistas) aquí y allá (la ‘no-go’ áreas pululan). Perdemos tierra y cielo (ideología, cultura) europeos; perdemos también ciudadanos que se islamizan.
Ya está bien de considerar ultraderechistas a los que se oponen al islam y progresistas a los que se oponen a cualquiera de las sectas cristianas. Informaos. Despertad. Acercaos a los grupos republicanos y laicos franceses anti-islamistas, pongamos por caso, que hace tiempo que se oponen a la degradación de sus instituciones (os recomiendo ‘Riposte Laïque’, o ‘Bivouac’: http://ripostelaique.com/; http://www.bivouac-id.com/).
Conoced la situación europea al respecto. Los laicos tenemos que liderar (teórica y prácticamente) esta oposición, tenemos que impedir el progreso del islam en Europa; y la más que posible destrucción de nuestro patrimonio (si nada hacemos).
La mayor parte de la población europea le está dando la espalda a este gravísimo problema que pone en peligro todo lo conseguido por nuestros inmediatos antepasados, y aún la misma identidad europea; sea por indiferencia, ignorancia, inconsciencia, complicidad o, simplemente, cobardía (los creyentes musulmanes no tienen nada que ver con los santurrones cristianos, y nosotros, en Europa, ya tenemos experiencia de esto; ya conocemos su respuesta a nuestras críticas –la amenaza, la violencia, y la muerte). Tenéis que cobrar conciencia acerca de esto; tenéis que mirar de frente la angustiosa situación en la que nos encontramos.
Nuestros herederos lamentarán nuestra torpeza, nuestra confusión, y nuestra cobardía. Estamos perdiendo el tiempo; un tiempo precioso, vital. Cada día aumenta su poder e influencia (la absurda ‘alianza de civilizaciones’ es un ejemplo), y su número. En un par de generaciones no podremos hacer nada.
Hoy por hoy se atenta contra la libertad y contra la igualdad en nuestras tierras (la condición de la mujer, por ejemplo, en los colectivos musulmanes); se intimida y aterroriza a nuestros ciudadanos; se roba, se insulta, se golpea… se mata; y no veo que los ciudadanos se manifiesten por estos abusos. Tampoco veo que los europeos se solidaricen con los movimientos pro-democráticos en países dominados por el islam. Nadie mueve un dedo contra las masacres diarias de los musulmanes en Paquistán sobre su propia gente; o contra las guerrillas musulmanas que impiden la llegada de ayuda humanitaria a los necesitados en Somalia (esto, entre cientos de casos atroces que recorren el área islamizada).
Mientras tanto nosotros perdemos el tiempo con vanas sutilezas acerca de nuestras democracias, o arremetiendo contra fantasmas del pasado.
Un monstruo devorador nos ronda ahora, un viejo fantasma que se ha despertado con hambre de pueblos y naciones. ¿Seguiremos mirando hacia otro lado?
*
Hasta la próxima, 26 ag 2011

Nota de angelblanco: Este artículo lo publicó su autor, Manu Rodríguez, en su blog  ”La respuesta de Europa“.

PATSCHI se va al paraiso de los felinos (via h y r a n i a 3)

8 08UTC septiembre 08UTC 2011 by

PATSCHI se va al paraiso de los felinos ESTOS PERRITOS ESTÁN ESPERANDO LA LLEGADA DE PATSCHI…para jugar con él… eternamente… La foto– muy reducida– de Patschi… está a la izquierda de los perritos…  Cuando Patschi llegue a su Destino en el Más Allá… publicaré una foto más espléndida… (S D q)… ==== Ayer, miércoles, dia 7 de septiembre de 2011, a las 8 h de la mañana, al entrar en la cocina, donde habitualmente Patschi tenía su dormitorio, (donde dormía solo, desde hace … Read More

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