Abdulah, cita un documento de un dirigente del NSDAP-Ernst Bohle, quien afirma que Heß el día de su vuelo estuvo con Hitler y planeó lo que haría en caso de tener éxito o en caso de fracasar. Estas revelaciones habrían sido la causa de su asesinato, según lo afirmado por el enfermero tunecino y por Olaf de Rose.
Los documentos oficiales desclasificados esta semana por el Gobierno del Reino Unido ofrecen por primera vez información sobre la situación en la célebre cárcel berlinesa de Spandau durante los 21 años en que el lugarteniente de Adolf Hitler fue el único preso.
En los papeles consta que los dos máximos responsables soviéticos le sometían a pequeños tormentos cotidianos, como la retirada de las gafas a las 10 de la noche, para que no pudiera seguir leyendo. A pesar del frío berlinés, no le permitieron utilizar calcetines de invierno ni se autorizó a reparar su celda ni a cambiar el mobiliario. Los carceleros destruyeron cada libro de notas que el nazi escribía.
DESAVENENCIAS :
El trato de los funcionarios soviéticos decididos a que Hess “purgara hasta el último aliento los crímenes cometidos durante la segunda guerra mundial” provocó graves desacuerdos con los representantes de Estados Unidos, el Reino Unido y Francia, que también dirigían la prisión.
El gobernador británico, Bob de Burlet, presentó en mayo de 1974 a los dos funcionarios soviéticos como una versión siniestra del gordo y el flaco, los cómicos del cine mudo. “El gobernador soviético, Voitov, bajo y gordo, y su secuaz principal, Fedorov, delgado y cetrino, son un par de individuos mezquinos y huidizos, que cumplen a la perfección el papel de unos siniestros Laurel y Hardy”, escribió Burlet.
El prisionero solitario de Spandau debía ponerse en pie cada vez que el gobernador soviético, Voitov, entraba en la celda. Las cartas que dirigía a su esposa eran censuradas aunque, según el británico, esa tarea era el único “ejercicio intelectual” que tenía Hess.
En febrero de 1974, cuando el preso más famoso del mundo estaba a punto de cumplir los 80 años, los aliados intentaron de nuevo convencer a los soviéticos para liberarle por razones humanitarias. El propio presidente estadounidense, Richard Nixon, pidió su salida de la cárcel, algo que era por entonces el objetivo de una campaña internacional. Todo fue inútil.
Hess había sido detenido en 1941 en Escocia y fue encarcelado en la Torre de Londres hasta el final de la guerra. Condenado a cadena perpetua en el proceso de Nüremberg, fue enviado, junto a otros seis nazis, a la prisión militar aliada de Spandau, en julio de 1947. Allí se suicidó en 1987, los 93 años”.
-Tienes razón Canal… todo esto es un poco raro.. así que he investigado un poco sobre este asunto:
Es curioso, que la dependencia donde supuestamente se suicidó Hess fuese quemada a las 48 horas de lo sucedido, eliminando las pruebas que hablaban de suicidio.
Siete meses después de la muerte de Hess, aparecen curiosos testimonios. Uno de ellos el de Abdallah Melaouhi, asistente médico de Rudolf Hess en Spandau desde el agosto de 1982. El 28 de febrero de 1989 la BBC difunde una entrevista en la que Melaouhi indicó categóricamente que nunca aceptó la tesis oficial del suicidio. Relató que el día de la muerte de Hess, su horario habitual de visita que era a las 11:20 fue cambiado para hacer que llegase 40 minutos después de lo sucedido.
Un testimonio que dice más es el informe del profesor el Dr. Wolfgang Spann, el experto médico empleado por la familia de Hess para realizar una segunda autopsia. La examinación detallada de Spann del cuello de Hess no pudo corroborar la primera autopsia de J.M. Cameron, que hablaba de suicidio. Spann encontró que Hess había muerto de estrangulación, no colgando.
Otro documento refleja el temor que sentía Hess ante el guardían Jordan, un hombre que justamente le acompañaba en su paseo el día que moría. El documento es una carta que Hess escribió a Sr. Keane, el director americano de Spandau. Con fecha del 4 de abril de 1987, (apenas cuatro meses antes de la muerte de Hess), que decía:
“… escribo con motivo de mi petición referente al despido del guardián Jordan: él no solamente es un descortés, incluso desafiante, desenfadado con respecto a mí, él es incluso un peligro para mi salud”. Paso mis dos horas con él con gran dificultad, con una elevación continua de mi presión arterial de 120 pulsaciones por minuto (125 pueden ser fatales). La tensión que me produce su presencia acelera mi ritmo cardíaco. (…) El senado debe por lo tanto aprobar su despido. Imploro sinceramente al senado para hacer esto, por el estado de la salud de un hombre de 93 años”.
También es cierto que Hess había intentado suicidarse al menos en una ocasión, en febrero de 1946. Por otra parte, los costes para mantener la prisión de Spandau, con sus 600 celdas, 100 empleados a tiempo completo se habían elevado a los 100 millones de dólares anuales. Rudolf Hess, se convertía indiscutiblemente en el preso más costoso del mundo.
A raiz de todas estas evidencias, se plantearon como era de esperar algunas preguntas muy serias sobre la muerte de Rudolf Hess: ¿Jordan fue empleado para asesinar a Hess? ¿Por qué el director americano, el Sr. Keane, no hizo nada ante la preocupación de Hess por este guardia? ¿Por qué fue destruida a las 48 horas de la muerte de Hess, la dependencia donde murió y los instrumentos con los que se suicidió?
¿Casualidades o causalidades?
—–
Disculpen; pero las teorías de los dobles y asuntos rocambolescos de ese tipo lo dejo a la Ciencia Ficcion de Hollywood.
A caso requerian una informacion confidencial para levantar su alicaida imagen y acusar a los angloamericanos en todos los aspectos con toda la informacion que Hess les hubiese proporcionado. (Una suposicion increible, de mi parte).
El comite polaco residente en Londres fue abandonado, Draza Mihailovic fue perseguido a costas del favor dado al comunista “Tito” (terrorista declarado y confirmado) y quizas fue realizada la objecion con mayor criminalidad que contrastaba contra los ideales y objetivos de los angloamericanos al finalizar la Guerra:
Stalin reconoció esta verdad públicamente después de la Guerra.


29 Julio 2008 a las 3:52 pm |
[...] y 46 de cautiverio un amigo anónimo me envía la siguiente información, tomada del blog fuegofrio: No es creíble que uno de los prisioneros políticos más vigilados y que era el único recluso de [...]
17 Septiembre 2008 a las 9:39 am |
pero tú le crees a esta gente!
17 Septiembre 2008 a las 9:40 am |
a gente de la NPD!!!!
dónde vives? no me digas que en Alemania!!!
17 Septiembre 2008 a las 11:15 am |
Señora Salazar, hace tiempo que leo sus blogs y siempre he pensado que es usted de talante liberal. Permítame que le sugiera que la verdad de hechos históricos siempre se ve distorsionada por los propios prejuicios. Así por ejemplo, la muerte de Cristo en la Cruz, para unos fue responsabilidad de los romanos; para otros, del Sanedrin.
Usted, que al parecer vive en Alemania, sabe perfectamente que es un país que fue derrotado militarmente por una alianza internacional de proporciones kolosales (como decian en Alemania), muy superior a la que se formó para derrotar a Sadam Hussein. Haga cálculos: Imperio Sovietico + Imperio francés + Imperio británico + USA… frente a tres pequeños países (Alemania, Italia y Japon)…
No estoy justificando a los perdedores de la guerra mundial, entre otras razones, porque si lo hiciera, podría tener problemas con la nueva inquisición “democrática”, lo que he sugerido es que conviene, de vez en cuando, oir otras versiones de los hechos, aparte de las que circulan dentro de los parametros de lo políticamente “correcto”.
Saludos y, en prueba de mi liberalismo –dfel que debería usted dar ejemplo– incluyo entre mis enlaces, en mi modestísimo blog, la direccion
de aesyd.